Desgaste dental: ¿cuáles son sus causas y cómo se puede corregir?

Desgaste dental

Desgaste dental: ¿cuáles son sus causas y cómo se puede corregir?

Los dientes también envejecen. Sí, has leído bien. Y es que, con el paso del tiempo es normal que el esmalte se vaya desgastando poco a poco.

Esta pérdida de grosor no debe alarmarnos en caso de no sentir molestias -más sensibilidad, por ejemplo, ante la ingesta de bebidas muy frías o muy calientes-. Sin embargo, sí resulta preocupante cuando este envejecimiento se produce de forma prematura.

En este artículo trataremos de resolver las preguntas más frecuentes sobre el desgaste dental: cuáles son sus causas, cómo se corrige y si está en tu mano evitarlo.

¿Qué es el desgaste dental?

En estados iniciales, el desgaste dental supone la pérdida de grosor del esmalte -una capa dura traslúcida compuesta por hidroxiapatita que recubre nuestros dientes-.

Esta capa, de 2 a 3 milímetros de grosor, tiene una función primordial con respecto a nuestra salud bucodental: es la encargada proteger a nuestros dientes frente a estímulos externos.

Por este motivo, su daño tiene repercusiones tanto en la estética de tu sonrisa como en la funcionalidad de las piezas afectadas.

En casos más severos, puede suponer una merma de la estructura dentaria y, por ende, numerosos perjuicios para tu salud bucodental.

Pero, ¿cuál es el origen del desgaste dental?

¿Qué causa el desgaste dental?

De causa diversa, este daño de la estructura dentaria puede venir motivado principalmente por cuatro motivos:

  • Problemas de oclusión
  • Afección de bruxismo
  • Trastornos alimenticios
  • Técnicas de cepillado inadecuadas

A continuación, desglosaremos una por una las causas anteriormente descritas.

Desgaste dental causado por problemas de oclusión

Las malposiciones de las piezas dentales -o, en su defecto, de los huesos maxilares-, provocan contactos no deseados entre las piezas dentales. De esta manera, esta fricción excesiva entre distintas piezas dentales puede originar problemas de desgaste de las piezas dentarias.

En el campo de la Odontología lo conocemos como atrición, y responde a una alteración de la estructura dentaria motivada por el contacto entre piezas dentales -bien sea originado por problemas de oclusión o por otras afecciones que describiremos más adelante como, por ejemplo, el bruxismo-.

El bruxismo desgasta nuestros dientes

El bruxismo es el hábito de rechinar los dientes de forma involuntaria. Si bien su origen puede estar ligado a diversas causas, es especialmente común en personas que padecen altos niveles de estrés y resulta más habitual durante las horas de sueño.

El hábito de apretar los dientes de manera inconsciente provoca una erosión de las piezas dentarias cuya gravedad dependerá de la severidad del caso.

Desgaste dental causado por trastornos alimenticios

La estabilidad del esmalte se ve amenazada por la presencia de ácidos en la boca. Por ello, aquellas personas que consumen en exceso bebidas carbonatadas o alimentos especialmente ácidos tienen un mayor riesgo a sufrir una pérdida de grosor del esmalte dental.

Pero, además, el desgaste dental es un síntoma inequívoco de aquellos pacientes que padecen trastornos del sistema digestivo o desórdenes alimenticios como la bulimia.

Esto es debido a que los jugos gástricos son especialmente ácidos, por lo que su recurrencia en la cavidad oral a causa de los vómitos daña el esmalte de las piezas dentarias.

¿El cepillado puede causar desgaste dental?

Si mantenemos unas buenas rutinas de limpieza oral y empleamos para ello un cepillo de cerdas suaves, el cepillado no tiene por qué desgastar nuestras piezas dentales.

Sin embargo, la situación es diferente cuando incorporamos a nuestras rutinas de higiene un cepillo de cerdas demasiado duras o si ejercemos una fuerza excesiva a la hora emplear el mismo.

Un cepillado muy agresivo puede provocar retracciones severas en las encías o abrasión dental.

La abrasión dental es una alteración de la estructura dentaria causada por la acción mecánica de un cepillo demasiado duro -u otros elementos que pueden resultar dañinos para la misma como, por ejemplo, el empleo del palillo dental tras cada comida para retirar los restos de comida-.

Generalmente ataca al cuello de la pieza dentaria, generando molestias se sensibilidad dental.

Por último, hay una última causa de abrasión dental relacionada con las prótesis dentales removibles.

Éstas van soportadas gracias a unos ganchos que se colocan en piezas dentales sanas. El roce de los mismos con las piezas dentales en actos tan simples como la masticación termina desgastando el esmalte de las mismas.

Signos del desgaste dental

Podemos afirmar que estamos ante un caso de desgaste dental si observamos los siguientes signos:

  • Cuando el grosor del esmalte se ve debilitado, el color de la dentina se muestra con más intensidad. Por este motivo, las personas que sufren desgastes dentales tienden a mostrar unos dientes más amarillos.
  • Cuando el origen del desgaste está ligado a una fricción excesiva y no deseada de las piezas dentales, en fases iniciales es habitual que aparezcan fisuras en la superficie dental. En casos más severos, pueden producirse fracturas o pérdida de estructura dentaria.

Éstos son síntomas inequívocos que se resultan especialmente evidentes en los casos más severos. Por lo tanto, el desgaste dental tiene consecuencias directas en la estética de tu sonrisa. Pero, ¿sabes qué incidencia tiene en tu salud bucodental?

Perjuicios del desgaste dental para tu boca

Sufrir una pérdida de grosor en la capa de esmalte dental o una merma en la estructura dentaria afecta directamente a la estética de tu sonrisa. A este respecto, las personas que padecen desgastes dentales:

  • Presentan una tonalidad dentaria más amarilla y son más proclives a padecer manchas en el esmalte.
  • Tienden a ver reducida la longitud de sus piezas dentales. En los casos más severos, éstos llegan a quedar ocultos tras los labios en el momento de sonreír.

Pero, además, los desgastes dentales también afectan a la funcionalidad de los dientes. Y es que en casos más severos la dentina puede quedar expuesta, generando molestias derivadas de sensibilidad dental.

Pero, además, las piezas que presenten grandes desgastes son más propensas a ser un foco de caries dentales y, por tanto, su estabilidad se puede ver comprometida.

Por estos motivos, ante la presencia de los síntomas anteriormente descritos es recomendable acudir a un especialista que valore el caso antes de que el mismo entrañe una mayor gravedad.

¿Cómo se corrige el desgaste dental?

Para atajar los problemas de desgastes dentales, el especialista intentará atajar la causa que lo provoca. A este respecto, podemos distinguir dos tratamientos posibles:

  • En primer lugar, si la causa está ligada con problemas de oclusión el paciente deberá someterse a un tratamiento de ortodoncia que corrija las distintas malposiciones dentarias. De esta manera, se evitarán contactos no deseados y, por tanto, la fricción no deseada entre distintas piezas.
  • Sin embargo, en caso de que el bruxismo sea la causa de los desgastes lo ideal es emplear una férula de descarga que evite las consecuencias derivadas de apretar los dientes de manera involuntaria.

En casos de desgastes muy severos, puede estar indicada la colocación de coronas o carillas dentales para devolver la estética de la sonrisa.

Además, siempre es positivo instruir a los pacientes en técnicas de cepillado y desterrar posibles malos hábitos que pueden dañar la estructura dentaria. Los más comunes son el uso de los dientes para abrir determinados objetos o el empleo de palillos para eliminar restos de comida.