Ortodoncia Funcional

ORTODONCIA FUNCIONAL

¿Qué es la Ortodoncia funcional?

La Ortodoncia Funcional favorece el crecimiento y correcto desarrollo del hueso maxilar y la mandíbula, evitando la aparición de posteriores complicaciones o anomalías dentofaciales.

 

El mejor rango de edad para guiar el correcto crecimiento de los maxilares y mejorar el tono muscular facial, va desde los 8 a los 12 años de edad. De manera que es muy importante acudir a revisiones periódicas al ortodoncista desde la primera etapa de vida, la infancia, para poder detectar y corregir a tiempo problemas de tipo funcional.

 

Mientras el niño está en crecimiento, el ortodoncista puede hacer expansión de los maxilares, estimular o frenar su crecimiento, y armonizar el desarrollo de la cara, pues más adelante, el tratamiento es mucho más complicado, y en casos severos puede llegar a requerir cirugía ortognática maxilofacial cuando el paciente es adulto.

En definitiva, la ortodoncia funcional solo se puede realizar en niños en edad de crecimiento y desarrollo para la óptima coordinación de los huesos maxilares. En la mayoría de ocasiones, se requiere de la posterior colocación de ortodoncia fija con brackets o alineadores, para la correcta colocación de los dientes y poner fin a los problemas de maloclusión.

 

¿Cuándo está indicado comenzar un tratamiento funcional en un niño?
El requisito indispensable es que el paciente se encuentre en fase de crecimiento activo. Ya que aprovechamos el “estirón” de los niños para usar todo el potencial de crecimiento y dirigirlo sobre el hueso que más nos interese desarrollar. De modo que en un tiempo relativamente corto, somos capaces de obtener el mejor resultado posible.

 

Objetivos de la Ortodoncia funcional:

-Coordinar la posición y tamaño de los huesos maxilar y mandíbula. Estimulando o frenando su dirección y cantidad de crecimiento.

-Equilibrar las fuerzas y eficacia de la masticación.

-Mejorar la estética facial del paciente.

-Mejorar la salud y el funcionamiento de la articulación temporomandibular.

-Mejorar la salud oral general del paciente.

-Proteger los dientes de desgastes excesivos.

-Evitar la aparición de problemas periodontales, es decir, enfermedades que afectan a las encías y el hueso de soporte dental.

-Ayuda a corregir hábitos nocivos como la deglución atípica, la succión del dedo.

-Mejora la respiración nasal.

-Prevenir dolores y migrañas tensionales.